A pesar de que preguntar por las debilidades profesionales o interpersonales es bastante común en las primeras entrevistas de filtro, hay numerosos candidatos que no suelen prepararse para responder y salir airosos de este temido momento. 

Se trata de una de las cuestiones más repetidas en las listas de preguntas que prepararse antes de acudir a una entrevista de trabajo. Aun así, debido a la dificultad que supone analizar y justificar cuáles son las debilidades profesionales que tiene uno mismo, muchas personas optan por no prepararse concienzudamente la mejor respuesta.

Jesús Maldonado, Senior Manager en Walters People, te da las claves para sepas responder del mejor modo posible a la pregunta “¿Cuáles son tus debilidades?”.

Sé honesto y crítico

El objetivo de una entrevista de trabajo es darse a conocer. Por eso es importante ser honesto pero sin ser extremadamente crítico con uno mismo.

“Trata de encontrar aquella característica, habilidad o competencia que necesitas desarrollar. Y evita, por ejemplo, decir que tu debilidad es que no sabes trabajar en equipo si para el puesto al que optas esta es una de las competencias más importantes. ¿Eres contable? Entonces puede que sea mejor idea indicar que tienes ciertas dificultades para crear presentaciones muy visuales en Power Point, antes que responder que tienes pocas nociones de tablas dinámicas de Excel”, argumenta Jesús.

Qué es mejor callarse... 

Seguro que tienes una combinación perfecta para responder a esta pregunta con una característica positiva, pero puede que no te permita ser claro en tu respuesta.

“Aquellos candidatos que responden cosas como ‘A veces soy muy perfeccionista’ o ‘Trabajo demasiado’ deberían tratar de modificar su respuesta, ya que estas afectan negativamente a su credibilidad durante la entrevista”.

... Y qué es mejor decir

Cuando en una entrevista de trabajo te preguntan cuáles son tus mayores debilidades, es mejor que hables de tus áreas de desarrollo, debido a las connotaciones positivas que estas pueden transmitir. El entrevistador, tanto si se trata de un consultor de búsqueda y selección especializada, como de un responsable de recursos humanos de la compañía, aprecia que el candidato esté siempre en continuo desarrollo y busque seguir creciendo a nivel profesional y personal.

“Algunos ejemplos de cómo responder cuáles son tus mayores debilidades son: ‘Hay momentos en los que no soy capaz de gestionar correctamente el estrés, pero es algo en lo que ya he mejorado bastante’ o ‘Me gustaría mejorar un poco más mi capacidad de hablar en público’. Lo más importante, es que seas capaz de aclarar por qué quieres mejorar o desarrollar tu debilidad, o qué estás haciendo actualmente para convertirte en un mejor profesional”, añade Jesús.

Justificar la respuesta 

Es probable que, una vez respondida la pregunta ‘¿Cuáles son tus debilidades?’ con aquellas características que se pueden desarrollar a nivel personal y profesional, la entrevista de trabajo aún no haya terminado. Seguramente, el entrevistador te pida que expliques con exactitud cómo estás o estarás trabajando en mejorar las debilidades mencionadas. Por tanto, es igual de importante que prepares a conciencia la respuesta, como justificarla correctamente.

“Estudia cuál es el mejor modo de darle la vuelta a la situación. Por ejemplo, comenta al entrevistador que tienes como objetivo desarrollar esa competencia  gracias a un curso de formación específico, o que dedicas cada día unos minutos a practicar cierta habilidad en la que eres débil. Si eres capaz de justificar correctamente por qué tus debilidades no son un freno para desarrollar el puesto de trabajo al que optas, estarás mucho más cerca de concluir la entrevista con muchas posibilidades de pasar a la siguiente fase del proceso”, concluye Jesús Maldonado.

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