Un buen manager dedica gran parte de su tiempo y energía a tratar de comprender a las personas de su equipo, por ejemplo, a ofrecerles el tipo de apoyo que necesitan, y a ayudar a que desarrollen su máximo potencial. De la misma manera, un buen miembro de equipo debería intentar entender a su responsable, así como descubrir la manera de conseguir lo mejor de él. Esta gestión de “abajo-arriba” ayudará a fortalecer la relación del profesional con su jefe en su día a día, y a crear una confianza mutua.

Te ofrecemos 4 sencillos consejos para ganarte a tu jefe:

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1. Descubre cuál es su modus operandi

Descubrir qué motiva a tu responsable te ayudará significativamente a construir una relación laboral exitosa y duradera con él. Cómo prefiere comunicarse, de qué forma le gusta recibir feedback o qué es lo que le molesta o irrita… Adapta tu propio comportamiento a su estilo de trabajo para hacerle la vida un poco más fácil. De esta manera, te beneficiarás de una relación más positiva, apreciará tus esfuerzos y el trabajo diario fluirá mucho mejor.

“A veces reportamos a más de una persona. En estos casos, es importante comprender cómo funcionan cada uno de ellos para obtener lo mejor de su gestión individual y de tu propio trabajo. Si consigues manejar estas relaciones profesionales con éxito, todo te será más fácil”, explica Alexandra Arranz, Associate Director en Walters People. Al conocer su modus operandi y prestar atención a su comportamiento, comprenderás qué niveles y métodos de comunicación prefiere emplear.

2. Lleva la delantera: mantenle actualizado

Aumenta la visibilidad de tus proyectos y tareas, más aún si estás teletrabajando. No se trata de llenar su bandeja de entrada con mensajes y actualizaciones constantes (lo que llamaríamos una microgestión inversa).

Al mantener informado a tu jefe de los progresos que has realizado en tu trabajo, no sentirá la necesidad de estar preguntándote constantemente sobre el estado de cada proyecto. Le mostrarás así responsabilidad e iniciativa, y le liberarás de una cosa de la que preocuparse, pudiendo invertir ese valioso tiempo en asuntos que te aporten más valor a ti y a tus compañeros de equipo”, añade Arranz.

3. Genera confianza a través de tus acciones  

Generar confianza se basa esencialmente en la integridad. “Nadie es perfecto todo el tiempo y hay muchas cosas que escapan a nuestro control, pero algo tan simple como 'hacer lo que dices que vas a hacer' es una de las cosas que más valoran los responsables de equipo, ya que hay profesionales que prometen realizar o gestionar el asunto X y luego no lo cumplen”, comenta Arranz.

Si entregas tu trabajo a tiempo, eres realista sobre lo que puedes acometer, mantienes tus promesas y te muestras disponible para ayudar en proyectos adicionales, le demostrarás a tu superior que puedes realizar tu trabajo de forma autónoma y que no necesitas ser 'microgestionado'. La microgestión es a menudo el resultado de la desconfianza que sufre un jefe sobre su equipo o algunos de los miembros de su equipo; la convicción de que no van a realizar su trabajo sin su control o ayuda.

4. Busca el momento y el lugar adecuado para ofrecer tu feedback

Tu jefe no tiene la capacidad de leer tus pensamientos. Si no estás de acuerdo con la decisión que está tomando o tienes una sugerencia sobre cómo se podría mejorar algo, depende de ti hacerte escuchar. No dejes que parezca que te estás quejando, al contrario, busca el momento y el lugar adecuado para expresar tu opinión, pero siempre desde el respeto y en un tono constructivo. Al hacerlo, demuestras que te involucras y preocupas por tu trabajo, por tu equipo y por tu organización. Un buen manager respetará y valorará puntos de vista alternativos.

"Quién sabe si tu perspectiva no se le había ocurrido antes a tu jefe y le resulta una genial idea que llevar a cabo esa misma semana", concluye Arranz.

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